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lunes, 30 de octubre de 2023

Sesión de escritorio 40 - Balance de las elecciones locales. Bolívar soterrado en Bogotá

Invitación de Carlos Cortés a una sesión de escritorio para discutir el resultado de las elecciones regionales en Colombia en el 2023. Repliegue estratégico, desgaste del gobierno nacional, descomposición de la narrativa del cambio, y otras sopresas predecibles de las elecciones

domingo, 19 de junio de 2022

Análisis Resultado Electoral Segunda Vuelta 2022

Esta semana analizamos junto a Juliana Uribe de Movilizatorio y Sergio Guzmán de Colombia Risk los resultados de las elecciones a la Presidencia de la República que dieron como Ganador a Gustavo Petro.

Acompáñenos a conocer en vivo los resultados de estas apretadas elecciones en Canal Capital.

Comportamiento del voto en blanco en elecciones del 2018 en Bogotá | EN VIVO ⭕

  

Antes de saber quién será el presidente de Colombia para 2022-2026, los expertos Juan Fernando Giraldo y Juliana Uribe hacen un análisis del comportamiento del voto en blanco en Bogotá, uno de los retos más serios para las encuestadores y una de las opciones que, aparentemente, se ha reducido en los últimos años.

viernes, 17 de junio de 2022

domingo, 29 de mayo de 2022

Análisis de Elecciones Presidenciales Primera Vuelta 🗳️ | EN VIVO ⭕

Juliana Uribe, Juan Fernando Giraldo, Isabel González, Diana Salinas, Patricia Muñoz y Esteban Salazar analizan los boletines informativos y los datos de la jornada electoral en Colombia.

jueves, 10 de marzo de 2022

Lo que dicen los líderes de opinión y los medios de las elecciones.

En el último especial de buho Clarity for Leaders sobre el comportamiento de los líderes de opinión y los medios de comunicación en las elecciones que se llevarán a cabo el próximo 13 de marzo, compartimos con la audiencia de El Espectador hallazgos que creemos definirán el resultado. 

En el siguiente vínculo podrán encontrar el artículo completo titulado:

Petro, Char, Rodolfo e Ingrid, los más mencionados en los medios


¿Qué encontramos?

Más tensión y drama electoral en la en el  #MediaPulse y #Liderómetro electoral con casi de 20,000 artículos analizados en más de 600 portales y 387 líderes de opinión. 

1. Gustavo Petro continúa siendo, de lejos, el candidato que recibe más atención de los medios y, a pesar de fotos para olvidar, como su saludo con un par de tragos en Girardot, la negatividad en medios del candidato del Pacto Histórico ha caído a la mitad. 


2. La negatividad dirigida a la imagen de los candidatos se triplicó en febrero. Buena parte de la atención se la llevó el escándalo de Alejandro Char detonado por Aida Merlano y el nombramiento de Paola Ochoa Amaya como Vicepresidente de Rodolfo Hernández.

3. Pese al evidente interés de estar lejos de los reflectores, durante febrero Alejandro Char pasó de ser el 6to candidato más mencionado en medios a ser el 2do. Por cuenta de la historia de A. Merlano el 30% de la negatividad de Char está concentrada en temas de corrupción. 


4. A Rodolfo Hernández también le cambió su cubrimiento. Duplicó su negatividad en medios entre enero y febrero. Las historias de su fórmula a VP y presunta corrupción en Bucaramanga hicieron que negatividad lo impactara en temas de imagen y corrupción.

5. En materia de líderes de opinión, Gustavo Petro sigue siendo obsesión. El 66% de las columnas en febrero mencionaron a Petro. Candidatos como Rodolfo Hernández e Ingrid Betancourt, que también recibieron mucha atención, no pasaron del 25% de las columnas. 


6. Aunque solo el 10% de las columnas sobre las elecciones hablan de economía, el ¡87%! de esas mencionan a Gustavo Petro. Le siguen lejos Federico Gutiérrez y Alejandro Gaviria con 7% y 5% de las columnas respectivamente. En pocas palabras: Los columnistas económicos picaron 🎣

7. Hay una puja apretada por los líderes de opinión entre Sergio Fajardo y Alejandro Gaviria. A febrero llevaban 198 y 196 columnas respectivamente. En la imagen es visible la ventaja que le cogieron a Juan Manuel Galán en materia de líderes de opinión. 






 . 

domingo, 6 de marzo de 2022

Análisis de la jornada electoral 2022

 El pasado 6 de marzo fui invitado al especial de Elecciones de Canal Capital para analizar junto a Cecilia López y Santiago Rivas las perspectivas de las elecciones legislativas del 13 de marzo de 2022. 

A lo largo del programa la periodista Sandra Vergara nos permitió compartir con su audiencia datos que buho Clarity for Leaders ha generado de sus estudios de medios de comunicación y redes sociales. 

domingo, 21 de noviembre de 2021

A Las Palabras - Mesa Capital: Polarización en época preelectoral

 El pasado 21 de noviembre acompañé a la periodista Mabel Lara en su programa A Las Palabras de Canal Capital a conversar sobre el reto de la polarización en época pre-electoral junto a la profesora Silvia Otero

¿Por qué ha disminuido el apoyo a la democracia? | A las palabras - Mesa Capital

Juan Fernando Giraldo, socio fundador de buho, le responde a Mábel Lara acerca del panorama de las próximas elecciones presidenciales, enfatizando que “los medios y los políticos tienen un dilema, porque el juego está hecho con incentivos, a los medios les funciona la pelea, lo mismo a los políticos”.

domingo, 12 de julio de 2020

Big. Smart. Real. Data

El pasado 3 de julio fui invitado por la Especialización en Marketing Político de la Universidad Externado de Colombia a conversar sobre lo que se convertirá en el próximo semestre en una materia sobre el uso de los datos disponibles para el diseño de estrategias de comunicación y campaña electoral. 


Aunque fue un espacio breve, me permitió ofrecer una reflexión inicial sobre un tema que empieza a generar muchos debates y que parece estar marcado por una nota alta de ciencia ficción a la hora de aterrizar la tecnología disponible a nuestro contexto electoral. 





Aunque sería injusto hablar de vendedores de humo, si he encontrado muchas herramientas parciales de valor táctico con el potencial de impacto estratégico. Claro que los datos grandes tienen el potencial de arrojar insights interesantes para guiar una campaña, pero no todos los datos grandes lo son, ni existe un marco general de datos para acertar siempre.


Se habla mucho, por ejemplo del referente de la segunda campaña electoral de Barack Obama camino a la casa blanca en el 2012, pero no se habla tanto del “desastre” del sistema ORCA de Mitt Romney en la misma campaña electoral. No es que uno hubiera usado tecnología y el otro no. Es que a uno le funcionó para dar una ventaja táctica con impacto estratégico.


A veces los datos más sencillos pueden hacer la misma diferencia. Todas las campañas, en mayor o menor medida están usando tecnología para conectar mejor con sus electores. No significa que la tecnología o los datos a los que accedemos gracias a ella nos den la ventaja, depende de la capacidad de la campaña de poner los hallazgos de tecnología disponible para todos al servicio de la estrategia. 


En una revisión inicial de literatura sobre Big Data y Smart Data en campañas electorales, es prácticamente imposible no encontrar referencias al caso de Cambridge Analítica documentado en cientos de artículos de prensa y por el reconocido documental de Netflix, "The Great Hack". En el último año, varios directores de comunicaciones de gobierno y con aspiraciones electorales se me han acercado en la búsqueda del “Cambridge Analítica del bien”, o el “Cambridge Analítica legal”. Este sesgo a la versión hollywoodesca de la apropiación de los datos disponibles para establecer un lazo con las audiencias dificulta una conversación más de fondo sobre los retos que plantea una tecnología que ha llegado para quedarse y un cambio radical en la forma en la que los electores se relacionan con sus candidatos, en la que consumen información sobre ellos y en la manera en la que participan en el debate público. 


En esta primera aproximación al tema, desarrollo tres diferencias sustanciales que son relevantes tener en cuenta a la hora de buscar herramientas y consultores para una campaña electoral. 


Creo que es un debate extenso sobre el que personalmente me queda un camino largo por recorrer. Un debate en el que el marketing se toma más a la ligera sobre el respeto a la privacidad y el manejo de los datos de los usuarios, en el que la libertad de opinión es amenazada por figuras públicas que reclaman su derecho al buen nombre, en el que la verdad está quedando enterrada en cientos de miles de trinos y videos cortos de tik tok  y volviéndose poco a poco irrelevante.


CSO y Cofundador de buho ™ Clarity for Leaders.

sábado, 1 de junio de 2019

🎙️ Retos de las elecciones: estrategia, narrativa y realismo numérico

 

En este video comparto las lecciones más útiles que he aprendido acompañando campañas políticas en Colombia desde 2011, incluyendo mi experiencia como responsable de la preparación de debates en la campaña presidencial de Sergio Fajardo. 

 🔍 ¿Qué vas a encontrar aquí? 
Cómo construir una estrategia desde el realismo numérico: ¿cuántos votos necesitas? ¿en qué territorios? ¿cómo los consigues? 
Por qué toda campaña necesita traducir sus propuestas a historias simples y poderosas que conecten con la gente. 
La importancia de entender quién es el villano de tu relato político (spoiler: no es tu contradictor). 
Qué rol juega el carisma, el equipo y la alegría en una campaña que quiere movilizar. 
Por qué los estudios cualitativos son tan relevantes como las encuestas. 
Y una alerta: estamos compitiendo en un sistema de incentivos que premia el entretenimiento. ¿Cómo se gana sin traicionar el fondo? 

 🎯 Este video es para ti si... Vas a lanzar una campaña electoral (pequeña o grande). Estás armando un equipo de comunicaciones. Quieres mejorar la narrativa de tu candidato o movimiento. Necesitas aterrizar tu estrategia con datos y propósito. 

 📌 Esta conversación hace parte del taller de estrategia de comunicaciones de Compromiso Ciudadano.

💡 Si te sirve, compártelo. Porque hacer campañas bien hechas también se puede aprender. 

 #EstrategiaPolítica #ComunicaciónElectoral #Campañas2026 #NarrativasQueConectan #JuanFernandoGiraldo #CompromisoCiudadano

sábado, 17 de noviembre de 2018

5 Lecciones de las elecciones presidenciales del 2018

Entre los meses de febrero y mayo del 2018, con el equipo de buho, acompañamos al candidato presidencial Sergio Fajardo en la preparación de debates presidenciales. Había un sentimiento de incomodidad y vulnerabilidad en el ambiente. Muchos recordaban cómo los debates habían sido decisivos para la derrota de Antanas Mockus en las elecciones presidenciales del 2010.

Ya había tenido la oportunidad de acompañar a Juan Manuel Santos en la preparación de los debates que hicieron parte de la estrategia que le permitió obtener la reelección en el 2014, guiado por Gina Parody, una maestra excepcional en materia de responsabilidad y liderazgo.



Volviendo al 2018. Después de unas sesiones extenuantes, una participación satisfactoria en los debates que cerraron con broche de oro cuando todos los candidatos dejaron plantada a Vicky Dávila en el último debate presidencial para la W Radio.

Aunque la experiencia de preparación para los debates fue para Sergio "mortificante", como lo cuenta en el vídeo, consideró que tendría mucho sentido invitar al equipo que había participado activamente en la construcción de la estrategia que lo llevó a estar a poco más de 260,000 votos de la segunda vuelta, en una contienda en la que votaron casi 20 millones de Colombianos, para compartir con las bases de Compromiso Ciudadano, aprendizajes y experiencias que les pudieran resultar valiosas para sus propios ejercicios electorales.

Para este ejercicio académico participamos Daniel Winograd, Juan Pablo Salazar y yo, moderados por Sergio ante un auditorio de decenas de jóvenes de comprometidos con una política ciudadana bien hecha de Compromiso Ciudadano.

Las lecciones:

1. ¿Están los números claros?
4. Es.un.show.
5. ¿Tradujimos las propuestas?


sábado, 6 de febrero de 2016

La campaña “gracias a” los medios de comunicación


ISBN: 9789587723489

Cuando se está en campaña, el candidato es la noticia. Si bien los medios de comunicación no están al servicio de las campañas, como se expuso en el una entrada anterior, sí tienen la obligación de informar a los ciudadanos sobre los aspectos sobresalientes, buenos y malos, del proceso electoral y de los candidatos. Nuestro trabajo desde la campaña, nos guste o no, es hacerles la vida más fácil a los medios acercándolos a la información positiva sobre nuestro candidato y la información negativa sobre el contrincante. 

En campaña nada garantiza el cubrimiento favorable. De hecho, lo único garantizado es el cubrimiento negativo. Es parte del juego. Hay, sin embargo, algunas tareas que debemos hacer para incrementar la probabilidad que el cubrimiento, favorable o desfavorable, juegue a nuestro favor.

Arme un buen equipo

Las siguientes recomendaciones son producto de la experiencia y de aprendizajes con candidatos y campañas tanto para posiciones uninominales, como para cargos a cuerpos colegiados y son recomendaciones que su equipo debería trasladar directamente al candidato.

Ojo con la familia. Evite construir su equipo de comunicaciones contratando familiares o amigos. Necesita construir una relación de confianza, lealtad y obediencia directa con su equipo y con frecuencia la participación de familiares en cualquier nivel de la cadena genera ruido y rompe los canales de comunicación afectando la planeación y la ejecución. Si usted decide contratar a un familiar para un cargo en la campaña basado en sus méritos, asegúrese de tratarlo igual que a cualquier otro miembro de la campaña de la misma jerarquía y evite darle privilegios o autoridad para toma de decisiones por encima de su jerarquía. 

Dos cabezas piensan mejor que una. Tenga un equipo inmerso en la tarea de comunicaciones en el día a día y cuente con un equipo o una persona que esté permanentemente al tanto de la campaña, pero que pueda tener una vista panorámica y estratégica. A veces el día a día de las comunicaciones: gestionar un equipo, producir piezas, atender presupuesto, revisar el mensaje, etc, hace que quien está a cargo de las comunicaciones pierda de vista el bosque. El que está encargado del día a día  rara vez tiene la oportunidad de concebir y ofrecer ideas estratégicas que puedan cambiar el tablero o dar un giro al juego. 

Un equipo bien conectado. Si su equipo de comunicaciones no tiene un representante fuerte, de alto nivel, en el círculo más cercano de toma de decisiones de la campaña, este equipo perderá el norte y terminará trabajando en función de los productos y no de la estrategia. Alguien del equipo de comunicaciones debe estar siempre en el círculo más cercano al candidato. 

Que no le tiemble la mano. Recuerde que la campaña es corta. He visto campañas y líderes que tienen una dificultad enorme prescindiendo de las personas que no logran sus objetivos. Por lo menos durante la contienda electoral, libérese de ese pudor. La campaña es muy corta como para tener a alguien que no cumple con sus objetivos en el cargo. Salga de esta persona rápido. En el peor de los casos es un voto menos y una mala historia en algún medio de comunicación. La alternativa es mucho más dañina.  

Delegue. Un candidato que revisa las piezas de comunicación una a una, o que da personalmente el visto bueno a los comunicados de prensa antes de ser enviados a los medios de comunicación, tal vez no se merezca el cargo al que está postulando. El candidato debe contar con un equipo en el que pueda confiar y en el que pueda delegar el día a día de la operación en comunicaciones y la disciplina del mensaje. 

Pelee mucho, pero pelee bien

El sistema de medios colombiano, altamente comercializado, hace a los medios esclavos de la popularidad de sus programas y los índices de audiencias. Esto significa que van a premiar el drama y la novela sobre la profundidad y las preguntas difíciles e importantes para el electorado. El candidato tiene dos opciones: ofrece el drama, o lo convierten en actor de reparto en la novela de otros. Ofrezca conflictos controlados que le permitan establecer su agenda y reforzar su posición y mensaje con las audiencias de los medios de comunicación. 

Cree la noticias. Los medios de comunicación no van a hacerle propaganda gratuita. Las buenas noticias sobre su campaña tienen mejor destino en las canales propios como la página web y los canales digitales. En los medios, tienen más probabilidad de éxito las malas noticias. Hágalo. Cuente las malas noticias de su “villano”, esa es la oportunidad para contar que usted es el “héroe”

Medir, medir y medir. 

Los candidatos siempre van a sentir que están teniendo menos cubrimiento en los medios que sus contrincantes; van a creer que el cubrimiento hostil es superior al cubrimiento favorable; van a preguntarle a las personas en las que confían y a las que encuentran en la calle sobre cómo han percibido la contienda. En fin, van a buscar fuentes subjetivas y parciales que confirmen o refuten sus hipótesis sobre el comportamiento de los medios y sobre el desempeño de la campaña de cara a la ciudadanía. La clave del éxito está en medir. El que no mide adivina y quien adivina ha dejado su campaña al azar. Una campaña sin datos es un barco a la deriva y un consultor político sin datos es un chamán. 

Conclusión

Una campaña no depende enteramente de los medios de comunicación para tener éxito. La dependencia de una campaña del cubrimiento que recibe es consecuencia del tipo de campaña que se ha puesto en marcha y la estrategia que se ha establecido para conseguir el voto de los ciudadanos. Los medios de comunicación inciden sobre el resultado electoral en la medida que tienen el poder de formar la opinión de los ciudadanos, de simplificar y encuadrar el debate público y de popularizar ciertas posiciones haciendo más visibles unos temas y a unos candidatos sobre otros. Una campaña debe determinar qué tanto le afecta el poder de los medios tradicionales para lograr sus objetivos. 

Sin importar el grado de dependencia que tenga la campaña de los medios de comunicación, para hacer llegar su mensajes a los ciudadanos, debe establecer claramente cómo garantizar que los medios no juegan en su contra procurando exposición permanente, buscando definir la agenda de debate, proponer una narrativa coherente y polarizando el debate en su beneficio sin permitir que nada, absolutamente nada, ponga a la campaña a la defensiva. 

Finalmente, la campaña puede contar con los medios de comunicación para llevar su mensaje a cientos de miles de ciudadanos que de otra forma no podrían acceder al mensaje. Para esto la campaña debe asegurar, como mínimo, la formación de un buen equipo, ofrecer a los medios historias de valor noticioso respondiendo a los incentivos que los motivan y medir, siempre medir. 

Si la campaña logra poner en marcha estos sencillos consejos, es posible que no pueda atribuir la victoria enteramente al componente mediático, pero con seguridad podrá sentir la tranquilidad que no perdió la contienda por un manejo ingenuo y equivocado de los medios masivos de comunicación. 

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Bibliografía Complementaria


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miércoles, 28 de octubre de 2015

¿Para qué sirven los debates?

Tomado de El Tiempo

Los ciudadanos no los vemos para formarnos una opinión sino para reforzar opiniones existentes.

En la recta final de las elecciones en Bogotá oí decir a uno de los candidatos a la Alcaldía que había asistido a más de 50 debates con los demás aspirantes.

Al comenzar las campañas, las universidades, las asociaciones y los grupos empresariales buscan espacios con los candidatos para que puedan exponer sus ideas en un ambiente amable y cordial.

Estos foros empiezan a mutar a medida que avanzan las campañas y que se empieza a conocer la intención de voto de los ciudadanos. El ambiente relajado y familiar de los primeros encuentros se tensiona. Los apartes más candentes de las respuestas empiezan a ser referenciados por los medios de comunicación y poco a poco lo que ocurría en recintos cerrados con moderadores expertos, se transforma en confrontaciones en vivo y en directo animadas por reconocidos periodistas.

¿Suena emocionante? Lo es... para las campañas. Para el ciudadano es aburrido. Un debate sobre asuntos técnicos entre políticos haciendo promesas no es un guión taquillero. El problema con los debates es el mismo que con los olmos. No dan peras.

Los debates no son un formato que permita a los ciudadanos enterarse de las propuestas de los candidatos y con esta información ayudarlos a definir el voto. No están hechos para eso.

Por un lado, son muy pocos los ciudadanos que sintonizan los debates. Confieso mi caso. Ningún miembro de mi familia (materna, paterna y política) reporta haber soportado un debate completo durante las últimas dos semanas de campaña.

Aun los ciudadanos más informados, es decir, aquellos que empezaron a sintonizar los foros y debates con algún interés durante los últimos 30 días de campaña, no recuerdan haber consumido más de dos o máximo tres debates incompletos para el caso de Bogotá.

Los argumentos para esquivar los debates son más o menos homogéneos: decimos que no vemos los debates porque el horario de programación, con frecuencia desconsiderado, se cruza con un evento familiar o con la hora de dormir. Abandonamos el debate después de la primera ronda de preguntas porque no había nada nuevo o simplemente porque nos indignó confirmar que todos los políticos son iguales.

Otras racionalizaciones incluyen: “ya hablaron del tema que me interesa”, “no hablaron del tema que me interesa” y hasta “no soporté la pésima moderación”.

Las últimas dos rondas de preguntas, a veces cercanas a la medianoche, eran vistas, con algo de suerte, por el equipo de las campañas de los candidatos invitados.

En fin. Estamos llenos de buenas excusas para apagar los televisores, si es que en algún momento llegamos a prenderlos, cuando se trata de debates entre políticos.

Adicionalmente, lo que buscamos cuando prendemos el televisor no son propuestas, es un 'show'. Cuando sintonizamos los debates recordamos con mayor facilidad los momentos de puyas y choques que las explicaciones ponderadas sobre cómo se puede transformar la ciudad o el país. La verdad, aquí entre nos, es que nos encantan esas puyas.

Los ciudadanos no vemos los debates para formarnos una opinión, lo normal es que los veamos para reforzar sus opiniones existentes y la actitud de los candidatos es, por lo general, un canal de conexión más poderoso que el contenido de sus propuestas.

Finalmente, si de oír propuestas se trata (que no se trata de eso) el formato resulta casi siempre inconveniente. Exponer el plan para corregir el rumbo de la educación de una ciudad capital o explicar la propuesta para acabar con una guerra de sesenta años en sesenta segundos, estableciendo un contraste que diferencie al candidato de sus contendores, es una invitación abierta a la demagogia.

¿Entonces, para qué sirven los debates?

Es claro que los debates no sirven para llegar a la mayor cantidad de ciudadanos posibles con las propuestas del candidato. Sin embargo, el hecho de que los debates no los vea casi nadie, que en ellos no se puedan explicar las propuestas, que el rating suba sólo cuando hay confrontaciones y que en todos los debates los candidatos repitan exactamente el mismo y ensayado libreto, no significa que los debates no sirvan. Lo que pasa es que no sirven para eso.

La clavada: tal vez el efecto más interesante que tienen los debates es que ponen a estudiar al candidato. Aunque la preparación de los debates no debe enfocarse únicamente en la revisión de las propuestas, las invitaciones que llegan a las campañas con preguntas difíciles o con temarios elementales ponen al candidato y a su equipo de asesores a hacerse preguntas que a veces no se habían planteado hasta ese momento. ¿De dónde va a salir la plata? ¿Qué hacer con un elefante blanco? ¿Y si se firma la paz? son algunas de las preguntas que pueden salir en un debate y obligan al candidato a estudiar. Sin los debates, muchos candidatos llegarían al día de las elecciones sin leerse sus programas o sin hacerle a sus equipos preguntas difíciles de resolver.

Los gritos de guerra: el debate no es solo un 'show' para el ciudadano indeciso. También es una puesta en escena que puede alterar los frágiles ánimos de una campaña y de sus seguidores. En la etapa final de unas elecciones, los equipos de los candidatos empiezan a desgastarse y las campañas que tienen menos opciones tienen más dificultades administrando el ánimo. Un buen 'show' puede revitalizar el ánimo de una campaña, devolver la esperanza e inyectar la adrenalina que le puede estar haciendo falta a un equipo para marchar la última milla.

El protagonismo: un debate es una excelente oportunidad para mostrar las fortalezas propias e insinuar las debilidades de los contrincantes. O si se prefiere sin eufemismos, para atacar y ser atacado. Los debates no los gana el más articulado, el más sobrado en las respuestas, el que más conoce la ciudad o el país y sus cifras. Los debates los ganan los protagonistas. Y los protagonistas son, con frecuencia, los que ofrecen el mejor 'show' a la ciudadanía. Los protagonistas son los que dominan los titulares y la energía de los opinadores después del debate.

Los ciudadanos siempre diremos que no nos gustan las peleas, menos si nos han invitado a ver las ideas y las propuestas en un debate civilizado. Sin embargo, ante una buena pelea, siempre tomaremos un bando. Y al final de eso es de lo que se tratan las elecciones, de que los ciudadanos elijan un bando.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Delibere todo lo que quiera, después de ganar las elecciones.

En la edición de marzo de 2011 de la Revista de circulación hemisférica Campaigns & Elections, publiqué una corta reflexión sobre la contienda electoral en contextos deliberativos. Recogemos tres reflexiones que esperamos sean útiles para candidatos en Colombia en toda América Latina para enfrentarse a la urnas en la búsqueda de acceder a cargos de elección popular. Delibere todo lo que quiera, después de ganar las elecciones. Por: Juan Fernando Giraldo @JuanFGiraldo En un episodio reciente de una serie de misterios médicos, un grupo de doctores debía atender a Joe Dougan, jefe de campaña de un candidato al Senado de los Estados Unidos. En una de las escenas, Masters, una de las doctoras del equipo, le confiesa a Dougan que su equipo usó métodos moralmente cuestionables para llegar al diagnóstico correcto, a lo que el jefe de campaña, aun postrado en la cama del hospital, le responde –“¿sabes? la medicina es como la política, al final lo que importa es el resultado”-. Masters rechaza la premisa y contesta –“Eso no es cierto”-, y continúa diciendo –“El respeto importa, la honestidad e integridad importan”-. Joe retira sus ojos de su dispositivo móvil y con una sonrisa sarcástica le replica –“A mí me gustaría mucho tener un contrincante como tú”- implicando con ello que con esos principios, la doctora Masters sería un adversario fácil de derrotar. En contiendas electorales recientes en Colombia he tenido la oportunidad de acompañar informalmente algunas campañas. En ellas me he encontrado con hombres y mujeres con grandes ideas, formación técnica, aprecio y respeto por sus contrincantes que adoptan algo que uno podría denominar “actitud deliberativa” frente al proceso electoral . Algo parecido a la actitud que defendió la doctora Masters (ver artículo completo) inventiolab investiga y comunica @inventiolab