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jueves, 19 de agosto de 2021

3 revelaciones de "Comprender la Democracia" de Daniel Innerarity

Hace unas semanas, por insinuación de la Directora de la Maestría de Comunicación de la Universidad Javeriana, Liliana María Gómez, busqué "Comprender la Democracia" de D Innerarity

Es un texto corto, pero un bocado perfecto de claridad que se tradujo en 3 revelaciones útiles para pensar la democracia en tiempos de decepción. 


1. El inevitable destino de la complejidad democrática

¡Claro! El único camino de la democracia es la complejidad incremental. Las autocracias, las dictaduras, las teocracias tienen un modelo simplificado de tramitar inputs al sistema político y convertirlos en outputs. Las democracias, por naturaleza, de manera incremental, reciben más demandas, de más grupos ciudadanos, agrupados alrededor de más intereses, de problemas más complejos. Es inherente a la democracia su complejidad incremental y la subsiguiente brecha de competencias ciudadanas. Por lo tanto, es la misma democracia, como arreglo institucional, la que debe sortear esta paradoja. 

2. La competencia política no es una responsabilidad individual 

¡Claro! Es habitual pensar en modo automático en la responsabilidad individual de la incompetencia ciudadana. Damos como hecho que es "deber" ciudadano tener la información correcta y las competencias suficientes para navegar la complejidad incremental del debate público democrático. Innerarity cuestiona el supuesto y propone que es una responsabilidad colectiva, del propio sistema político, creador de su propia complejidad incremental, quien debe atender las brechas de competencia ciudadana que se manifiestan a medida que se da su profundización. 

3. La reivindicación de las estrategias de simplificación 

Como usuario permanente de las estrategias de simplificación para permitir el avance de agendas políticas de gobierno y electorales de cara a la opinión pública, siempre me ha incomodado la sensación de estar alimentando el monstruo de la demagogia mediante técnicas de heurística y framing.

Sin embargo, con cierta precaución, Innerarity reivindica las estrategias de simplificación indicando que sin ellas no es posible hacer accesible la complejidad del proceso político instalando al ciudadano "en un nivel satisfactorio, no óptimo, de información, racionalidad e inteligibilidad". 



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Innerarity, Daniel (2018). Comprender la Democracia. Barcelona, Gedisa. 

miércoles, 9 de marzo de 2011

Delibere todo lo que quiera, después de ganar las elecciones.

En la edición de marzo de 2011 de la Revista de circulación hemisférica Campaigns & Elections, publiqué una corta reflexión sobre la contienda electoral en contextos deliberativos. Recogemos tres reflexiones que esperamos sean útiles para candidatos en Colombia en toda América Latina para enfrentarse a la urnas en la búsqueda de acceder a cargos de elección popular. Delibere todo lo que quiera, después de ganar las elecciones. Por: Juan Fernando Giraldo @JuanFGiraldo En un episodio reciente de una serie de misterios médicos, un grupo de doctores debía atender a Joe Dougan, jefe de campaña de un candidato al Senado de los Estados Unidos. En una de las escenas, Masters, una de las doctoras del equipo, le confiesa a Dougan que su equipo usó métodos moralmente cuestionables para llegar al diagnóstico correcto, a lo que el jefe de campaña, aun postrado en la cama del hospital, le responde –“¿sabes? la medicina es como la política, al final lo que importa es el resultado”-. Masters rechaza la premisa y contesta –“Eso no es cierto”-, y continúa diciendo –“El respeto importa, la honestidad e integridad importan”-. Joe retira sus ojos de su dispositivo móvil y con una sonrisa sarcástica le replica –“A mí me gustaría mucho tener un contrincante como tú”- implicando con ello que con esos principios, la doctora Masters sería un adversario fácil de derrotar. En contiendas electorales recientes en Colombia he tenido la oportunidad de acompañar informalmente algunas campañas. En ellas me he encontrado con hombres y mujeres con grandes ideas, formación técnica, aprecio y respeto por sus contrincantes que adoptan algo que uno podría denominar “actitud deliberativa” frente al proceso electoral . Algo parecido a la actitud que defendió la doctora Masters (ver artículo completo) inventiolab investiga y comunica @inventiolab

jueves, 2 de diciembre de 2010

Paradojas de las tecnologías de la información en la política (II)

PARADOJA 2: OSTRACISMO El uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para el enriquecimiento de las relaciones e interacciones de naturaleza política es una realidad en apariencia saludable para los procesos democráticos y la intervención de los ciudadanos en asuntos políticos. A primera vista, las tecnologías de la información mejoran la calidad del debate, acercan a los ciudadanos a sus representantes y funcionarios y permiten más acceso a información de carácter político que nunca antes. Sin embargo, en inventiolab hemos identificado tres paradojas, soportadas en investigaciones realizadas desde la comunicación política, que consideramos deben ser atendidas y reconocidas para mejorar el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la cotidianidad política de los ciudadanos. Las paradojas son 1) la ampliación de la brecha de la información, 2) el ostracismo y 3) el sacrificio de la calidad. Presentaremos cómo algunos rasgos de las TICS han hecho más distante y difícil la relación de los ciudadanos con su realidad política. Ya en una entrada anterior nos referimos a la primera, la ampliación de la brecha de la información. En esta entrada profundizaremos sobre el ostracismo, expresión que elegimos usar para referirnos a una forma muy particular de aislamiento. PARADOJA 2: OSTRACISMO Los sistemas democráticos contemporáneos reconocen diversas formas de deliberación como piedra angular de su funcionamiento y legitimidad. Las definiciones contemporáneas de deliberación son flexibles al incorporar expresiones ciudadanas informales y no solo los escenarios formales de debate y discusión (como las asambleas) formas valiosas de deliberación en la construcción del debate público y el ejercicio de la ciudadanía (Mutz 2006, Elster 2001). En principio parece intuitivo reconocer que las tecnologías de la información y en particular las redes sociales, son herramientas que facilitan y estimulan esta deliberación. Las conversaciones sobre asuntos políticos se liberan de grupos sociales tradicionalmente restringidos a limitaciones de tiempo y espacio y en la actualidad muchos ciudadanos podemos acceder a más personas y más opiniones que nunca antes en la historia de las organizaciones políticas. Sin embargo, la clave de la deliberación no está en la cantidad de personas que participen en un debate, sino en la posibilidad de enfrentarse a visiones diferentes y opuestas a las propias. La exposición a perspectivas disímiles alienta la deliberación y la reflexión (Mutz 2006). La paradoja consiste en que si bien los espacios y las formas en las que los ciudadanos podemos expresar nuestras opiniones políticas se han ampliado gracias a que las nuevas tecnologías de la información, anulando los obstáculos plantados por el tiempo y el espacio, los ciudadanos nos sentimos más a gusto con personas que comparten nuestra forma de ver el mundo. En el mundo fuera de línea evitamos conversaciones de contenido político (y religioso) con personas que no se parecen a nosotros. Pero los medios tradicionales y algunas convenciones sociales nos obligan a participar de esos espacios y acceder por lo menos a saber que esa posición, diferente a la mía, exista. En el mundo 2,0 la posibilidad de abstraerme enteramente de ciudadanos que profesan opiniones contrarias a la propia es muy real. Las redes sociales me permiten alejarme y aislarme de las personas que piensan diferente a mí. Como ejemplo anecdótico nos sentimos cómodos asegurando que todos hemos conocido casos de amigos o cercanos que durante las últimas elecciones presidenciales en Colombia debieron “bloquear” u “ocultar” a amigos y familiares porque, en el calor de la conversación política, simplemente no les interesaba conocer su posición o les incomodaba verse obligados a verla en la rutina de las redes sociales. Por supuesto, no todos los ciudadanos manifiestan ese comportamiento. Usted, por ejemplo, si está leyendo esta entrada, es probable que tenga un mayor interés por asuntos políticos. Interés que se traduce en cierto grado de sofisticación y por lo tanto una mayor tolerancia a enfrentarse a perspectivas diferentes a la suya (Zaller 2006). Si bien las redes sociales hacen posible que como ciudadanos podamos expresar en más escenarios y a un mayor número de personas nuestras opiniones. Cosa que debería favorecer el la discusión política informal y por ende fortalecer de deliberación. Esas mismas redes sociales hacen posible que los ciudadanos con visiones similares se agrupen y se aíslen de ciudadanos con visiones disímiles. inventiolab investiga y comunica Juan Fernando Giraldo ••••••••••••••••••••••••••••••••••••• Elster Jon (2001) La democracia deliberativa. Barcelona. Editorial Gedisa Mutz, Diana (2006). Hearing the Other Side: Deliberative versus participatory Democracy. New York. Cambridge University Press. Zaller, John. (2006), The Nature and Origins of Mass, Cambridge, Cambridge University Press.