Mostrando entradas con la etiqueta Facebook. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Facebook. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de julio de 2020

Big. Smart. Real. Data

El pasado 3 de julio fui invitado por la Especialización en Marketing Político de la Universidad Externado de Colombia a conversar sobre lo que se convertirá en el próximo semestre en una materia sobre el uso de los datos disponibles para el diseño de estrategias de comunicación y campaña electoral. 


Aunque fue un espacio breve, me permitió ofrecer una reflexión inicial sobre un tema que empieza a generar muchos debates y que parece estar marcado por una nota alta de ciencia ficción a la hora de aterrizar la tecnología disponible a nuestro contexto electoral. 





Aunque sería injusto hablar de vendedores de humo, si he encontrado muchas herramientas parciales de valor táctico con el potencial de impacto estratégico. Claro que los datos grandes tienen el potencial de arrojar insights interesantes para guiar una campaña, pero no todos los datos grandes lo son, ni existe un marco general de datos para acertar siempre.


Se habla mucho, por ejemplo del referente de la segunda campaña electoral de Barack Obama camino a la casa blanca en el 2012, pero no se habla tanto del “desastre” del sistema ORCA de Mitt Romney en la misma campaña electoral. No es que uno hubiera usado tecnología y el otro no. Es que a uno le funcionó para dar una ventaja táctica con impacto estratégico.


A veces los datos más sencillos pueden hacer la misma diferencia. Todas las campañas, en mayor o menor medida están usando tecnología para conectar mejor con sus electores. No significa que la tecnología o los datos a los que accedemos gracias a ella nos den la ventaja, depende de la capacidad de la campaña de poner los hallazgos de tecnología disponible para todos al servicio de la estrategia. 


En una revisión inicial de literatura sobre Big Data y Smart Data en campañas electorales, es prácticamente imposible no encontrar referencias al caso de Cambridge Analítica documentado en cientos de artículos de prensa y por el reconocido documental de Netflix, "The Great Hack". En el último año, varios directores de comunicaciones de gobierno y con aspiraciones electorales se me han acercado en la búsqueda del “Cambridge Analítica del bien”, o el “Cambridge Analítica legal”. Este sesgo a la versión hollywoodesca de la apropiación de los datos disponibles para establecer un lazo con las audiencias dificulta una conversación más de fondo sobre los retos que plantea una tecnología que ha llegado para quedarse y un cambio radical en la forma en la que los electores se relacionan con sus candidatos, en la que consumen información sobre ellos y en la manera en la que participan en el debate público. 


En esta primera aproximación al tema, desarrollo tres diferencias sustanciales que son relevantes tener en cuenta a la hora de buscar herramientas y consultores para una campaña electoral. 


Creo que es un debate extenso sobre el que personalmente me queda un camino largo por recorrer. Un debate en el que el marketing se toma más a la ligera sobre el respeto a la privacidad y el manejo de los datos de los usuarios, en el que la libertad de opinión es amenazada por figuras públicas que reclaman su derecho al buen nombre, en el que la verdad está quedando enterrada en cientos de miles de trinos y videos cortos de tik tok  y volviéndose poco a poco irrelevante.


CSO y Cofundador de buho ™ Clarity for Leaders.

lunes, 1 de agosto de 2011

Finaliza con éxito curso de Medios Sociales y Elecciones #SMyVotos

Comprometidos con la formación en el uso y aplicación de herramientas de social media, inventio•lab en llave con la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacioanles de la Universidad Javeriana, realizó con éxito el curso Medios, Redes Sociales y Votos. Del 5 de abril al 26 de mayo, estudiantes, entre gestores de comunidad virtual, estudiantes de pregrado y postgrado y analistas de medios, recibieron a los más destacados consultores que han estado trabajando desde distintos campos del conocimiento la aplicación de medios y redes sociales en el contexto político. Juan Fernando Giraldo, director de inventio•lab, abordó los temas de Representación Política en Democracias 2.0 y El Futuro de los Medios Sociales; Pablo Abitbol Ph.D, expuso una manera innovadora de pensar la teoría de juegos en su presentación Teoría de juegos 2.0: Modelos mentales compartidos e implicaciones estratégicas; Liliana Gómez, expuso el rol de los medios sociales frente a los medios tradicionales; Jimena Zuluaga, durante seis horas nos introdujo por el periodismo digital ofreciéndonos un módulo práctico de aplicación; Joanna Prieto, presentó el posicionamiento de Colombia en medios y redes sociales; situando un caso práctico al movimiento Social Media en Colombia, Johanna Reyes y Camilo Cruz de Wiki Ciudadanía y Yo Cuido mi voto, abordaron el impacto que ambas experiencias en la red han tenido sobre campañas políticas, candidatos y elecciones. Profundizando la aplicación de medios sociales en el contexto electoral, Juan David Martínez habló sobre el Uso de los Medios Sociales en campaña; los mensajes y contenidos relevantes en contexto electoral fueron abordados por Hernán Isaza y Andrés Mora; Juan Camilo Hoyos, formuló propuestas para enfrentar crisis en redes sociales; paralelos a estos contenidos, Wilson Suárez (@Prospectador) presentó Prospectiva Estratégica como alternativa hacia la construcción de nuevos paradigmas sociales; y finalmente, Juan David Martínez, dictó un módulo de gestión de comunidades digitales en donde expuso concepto y herramientas para manejar las marcas virtuales de candidatos políticos. #SMyVotos fue una apuesta innovadora que por vez primera se realiza desde una facultad de ciencia política. Motivaciones, preguntas, y sobretodo hipótesis quedaron de este curso, lo cual plantea la importancia de focalizar un campo del saber motivado a pensar el efecto avasallador de los medios sociales desde el corpus de la ciencia política.

domingo, 3 de octubre de 2010

Paradojas de las tecnologías de la información en la política (I)

PARADOJA 1: AMPLIACIÓN DE LA BRECHA DE LA INFORMACIÓN

El uso de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones para el enriquecimiento de las relaciones e interacciones de naturaleza política es una realidad en apariencia saludable para los procesos democráticos y la intervención de los ciudadanos en asuntos políticos.

Cada vez es más común encontrar canales abiertos entre funcionarios y políticos y los ciudadanos en dónde es posible establecer relaciones directas, no mediadas. El espectro de fuentes de información de carácter político se amplia y acceder a información política a través de la Internet, redes y medios sociales es cada vez menos costoso y más sencillo, aun en América Latina.

A primera vista, las tecnologías de la información mejoran la calidad del debate, acercan a los ciudadanos a sus representantes y funcionarios y permiten más acceso a información de carácter político que nunca antes. Sin embargo, en inventiolab hemos identificado tres paradojas, soportadas en investigaciones realizadas desde la comunicación política, que consideramos deben ser atendidas y reconocidas para mejorar el impacto de las tecnologías de la información y la comunicación aplicadas a la cotidianidad política de los ciudadanos.

Las paradojas son 1) la ampliación de la brecha de la información, 2) el ostracismo y 3) el sacrificio de la calidad. Presentaremos cómo algunos rasgos de las TICS han hecho más distante y difícil la relación de los ciudadanos con su realidad política.

Para facilitar la lectura de nuestras propuestas, publicaremos cada paradoja en una entrada diferente.

PARADOJA 1: AMPLIACIÓN DE LA BRECHA DE LA INFORMACIÓN Durante el siglo XX, una de las mayores preocupaciones de comunicadores y estudiosos de la ciencia política era que no todos los ciudadanos podían acceder a la información publicada en los medios de comunicación, considerada crucial para el buen funcionamiento de una democracia. Limitaciones de recursos (tiempo y dinero), capacidad (alfabetización) y conocimiento (posibilidad de comprender y digerir la información) eran las preocupaciones principales.

La popularización de las tecnologías de la información llevó a algunos a pensar que la reducción del costo, la disponibilidad de variedad de información y los altos índices de alfabetización iban reducir la brecha de la información. Es decir, que los ciudadanos del común podrían estar mejor informados sobre asuntos públicos y acercarlos al proceso de deliberación y toma de decisiones políticas.

Sin embargo, este no ha sido el caso. Cuando el ciudadano tiene la oportunidad de elegir qué información consumir, lo natural es que busque información que le entretenga o que encuentre divertida (Schwartz 2007). No debería ser motivo de escándalo ni de frustración. Basta con hacer una revisión a las historias más visitadas en los medios tradicionales o explorar los videos más buscados en YouTube para notar que se trata de historias increíbles, divertidas y entretenidas, no de debates profundos entre versiones y posiciones diferentes.


Ante la posibilidad de elegir, el ciudadano no tiende a buscar información de carácter político. Mientras tanto, los ciudadanos más activos e informados profundizan sus conocimientos sostienen debates más complejos y elaboran argumentos dirigidos a audiencias tan o más informadas que ellos mismos.


La primera paradoja consiste en que más información, de mayor calidad y más disponible es consumida por los ciudadanos más atentos y sofisticados políticamente, mientras que la mayoría de las personas utilizan los medios de comunicación contemporáneos para buscar entretenimiento y placer. El resultado es una ampliación de la brecha de la información. Los menos informados prefieren (racionalmente) buscar información no-política, mientras que los más informados profundizan su conocimiento. El debate político se hace cada vez más complejo para quien no tiene interés y elige alejarse de una discusión que parece no tener sentido ni razón de ser.


Prior (2005, 577) resume el fenómeno de la siguiente manera: “Greater choice allows politically interested people to access more information and increase their political knowledge. Yet those who prefer nonpolitical content can more easily escape the news and therefore pick up less political information than they used to. In a high choice environment, lack of motivation, not lack of skills or resources, poses the main obstacle to a widely informed electorate”.

El Reto que plantea la ampliación de la brecha

Aunque hay un ciudadano con mejor acceso a cada vez más amplias fuentes de información y contenido de carácter político, es muy probable que esa información sea consumida principalmente por un reducido grupo de ciudadanos propensos a informarse sobre asuntos de carácter público.

En nuestra opinión, cualquier actor político que desee aprovechar las TICS para mejorar el debate público y popularizar sus posiciones, deberá actuar en dos escenarios y con dos lenguajes. Por un lado deberá comunicarse con audiencias sofisticadas con un lenguaje claro y argumentos sólidos. Pero además deberá traducir sus posiciones a planteamientos sencillos y claros que resuman su postura general. Deberá dirigirse de manera independiente a los ciudadanos que están en ambas orillas de la brecha de la información; a los que se interesan y buscan más y mejor información y a aquellos que no tienen interés y no están buscando mucho más que un poco de entretenimiento.


inventiolab investiga y comunica
Juan Fernando Giraldo


•••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Prior, Markus (2005). “News vs. Entertainment: How Increasing Media Choice Widens Gaps in Political Knowledge and Turnout”. American Journal of Political Science, Vol. 49, No. 3, (Jul., 2005), pp. 577-592
Mutz, Diana (2006). Hearing the Other Side: Deliberative versus participatory Democracy. New York. Cambridge University Press.
Barry Schwartz (2007) The paradox of choice. En TED.

lunes, 12 de julio de 2010

Seguidores 2.0: ¿Hacen la diferencia en las urnas?

Elecciones legislativas en Colombia 2010
El uso de redes sociales durante las pasadas elecciones presidenciales de Colombia ha sido un tema abordado por muchos analistas. Sin embargo, de las elecciones al Congreso poco o casi nada se ha dicho respecto al tema. Parece existir un acuerdo tácito sobre la baja incidencia de las redes sociales en el número de votos que recibieron los candidatos al Congreso. Es posible que la actividad en redes sociales aún no se vea claramente reflejada en la votación, y que incluso otros factores como repetir curul, o la compra de votos hayan incidido de mayor forma en los resultados electorales, pero en todo caso, es un fenómeno que debemos empezar a explorar. El estudio que presenta inventio•lab a continuación, busca desarrollar esa inquietud tomando como muestra los 94 candidatos al Senado que tenían cuentas en Facebook al culminar las elecciones (como indicador inicial). Específicamente, se busca dar respuesta a las siguientes preguntas: ¿Tuvo alguna influencia el uso de redes sociales como Facebook y Twitter en el número de votos que obtuvieron los candidatos al Senado? ¿Tiene alguna relevancia la edad de los candidatos en el uso de estas redes sociales? ¿Los candidatos con mayor número de fans en Facebook tienen también alto número seguidores en Twitter? 1. Las redes sociales y el número de votos El número Fans en Facebook Existe una relación significativa entre el número de fans que tienen los candidatos al Senado en Facebook y el número de votos que alcanzaron en la pasada contienda electoral (r= 0.325, p<0,05)>(1). Esto quiere decir que a medida que aumenta el número de fans en Facebook, aumenta el número de votos de los candidatos. El éxito de esta relación se presenta particularmente con Jorque Enrique Robledo , candidato del Polo Democrático, quien tiene el mayor número de fans en Facebook (12.541 fans) y a la vez, la segunda votación más alta después de Juan Francisco Lozano (152.936 votos), candidato del partido de la U que con la votación más alta, ocupa el noveno lugar más alto de de fans (2.054 fans). Pero esta relación no siempre es el caso. Juan Felipe Campuzano, candidato del partido de la U, quien está por encima de la media o promedio de fans en Facebook (un promedio de 911 fans), con 4.476 (casi dos veces más que Lozano), pero con una muy baja votación (11.290) y John Freddy Núñez Ramos, candidato del Partido de Integración Nacional, con un número de fans de 4.126 (dos veces más que Lozano), pero con tan sólo 5.569 votos, son casos atípicos en donde la relación entre el número de seguidores y el número de votos está invertida. Excepcionalmente, y como se observa con estos casos, un candidato con muchos seguidores puede no conseguir votos. Lo que confirmaría que, pese a que existe cierta relación entre la intención de voto y la atención de redes sociales a un candidato, no necesariamente ambos corresponden al mismo comportamiento político. Número de seguidores en Twitter No hay una relación significativa entre el número de seguidores que tienen los candidatos al Senado en Twitter y el número de votos que alcanzaron (r=0,79, p>0,05). Esto quiere decir que Facebook, si bien no es un indicador del total de votos que alcanzaron los candidatos, sí tiene una mayor relación que Twitter como herramienta electoral. La candidata con mayor número de seguidores es Piedad Córdoba con 28.512 seguidores, seguido de Armando Benedetti con 2.103. Los tres candidatos con mayor número de votos, Juan Francisco Lozano, Jorge Enrique Robledo y Dilian Francisco Toro, no tiene seguidores en Twitter. Por el contrario, los tres primeros lugares de seguidores los ocupan candidatos con la cuarta, quinta y sexta votación más baja. Como se observa en la gráfica, la forma de dispersión de los datos da cuenta de pocos candidatos con seguidores, sin importar los niveles de votación que alcanzaron. 2. Edad de los candidatos y el uso de redes sociales Edad y el número de fans No existe una relación significativa entre la edad de los candidatos y el número de fans que tienen en Facebook (r= 0,017, p> 0,05). Por ejemplo, el candidato más joven Nicolás Uribe Rueda (partido de la U) tiene 33 años y 3538 fans (el séptimo número más alto de fans) y el candidato de mayor edad es Manuel Darío Sosa Camargo del Partido Alas con tan sólo 3 fans. Para estos dos casos aplicaría la relación). Quien tiene más fans, es Jorge Enrique Robledo, candidato del Polo, con 61 años. Edad y el número de seguidores en Twitter Tampoco hay una relación significativa entre la edad de los candidatos y el número de seguidores que tienen el Twitter (r= 0,056, p>0,05). Esto quiere decir que en este estudio en particular, la edad de los candidatos parece no estar relacionada ni con el número de fans que tienen en Facebook ni con el número de seguidores que tienen en Twitter. Es decir, ser joven no implica contar con una mayor número de fans en Facebook o seguidores en Twitter. En todo caso, cabe aclarar que la edad de los candidatos se distribuye en una franja de pocos seguidores (entre 0 y 5000 seguidores). (Ver listado completo de candidatos con cuenta de Twitter activa que están en Facebook acá) 3. Facebook y Twitter Si hay una relación significativa entre el número de fans que tienen los candidatos en Facebook y el número de seguidores que tienen en Twitter (r=0,267, p<0,05)>os candidatos que suelen tener alto número de fans en Facebook, tienen también alto número de seguidores en Twitter. Cabe recordar que no todos los candidatos con Facebook tienen cuentas en Twitter. De hecho, de los 94 candidatos con cuentas Facebook, sólo 40 de ellos cuentas en Twitter. Piedad Córdoba, la candidata con el mayor número de seguidores en Twitter (28.512 seguidores) y el mayor número de fans entre los candidatos que tienen Twitter (4.765), le siguen los candidatos del partido de la U, Armando Benedetti (2.103 fans seguidores en Twitter y 3.954 fans en Facebook) y Nicolás Rueda (387 seguidores en Twitter y 3.538 fans en Facebook) Conclusión El número de fans que tienen los candidatos al Senado en Facebook está relacionado significativamente con el número de votos que obtuvieron en las pasadas elecciones legislativas. No sucede lo mismo con Twitter. Tal relación se da sin importar la edad que tengan los candidatos. En términos generales, tienden a ser pocos los seguidores que tienen los candidatos en Twitter, pero aquellos que tienen muchos seguidores por lo general tienen también un gran número de fans en Facebook. El Partido de la U es el partido con mayor número de fans en Facebook (30.321 fans) y el Partido Liberal tiene el mayor número de seguidores en Twitter (29.054). Lo anterior, de sumarse ambos datos de sus respectivos candidatos. Sin embargo, de tomar las cuentas de los partidos en Twitter, sería el Partido Verde, con 4.075 seguidores el que ocuparía el primer lugar en ésta red social. Aún queda mucho por explorar entorno al uso de las redes sociales en el comportamiento político de los colombianos. Por lo pronto, se han explorado algunas correlaciones que pueden llamar a futuras investigaciones alrededor del tema. ¿Hacen entonces los seguidores de Facebook y Twitter la diferencia en las urnas? Parecería con este corto estudio, que la gran masa de votantes que tienen los candidatos es recogida de otras fuentes diferentes a las redes sociales. En especial referenciando a aquellos que tienen mayor trayectoria política y con esto, un caudal de votantes relativamente estable. Para estos casos, las redes sociales se emplean no siempre como herramienta para la adhesión de votantes sino como medio para el debate público. Para los nuevos candidatos, de nuevos partidos, la adhesión de seguidores a través de redes sociales pudo ser un factor más significativo en la votación, su eficacia en un porcentaje mayoritario de votos, debe en todo caso reconocerse bajo un contexto de competencia electoral. inventiolab investiga y comunica Juan Fernando Giraldo Sergio Clavijo Carolina Montealegre (1) Una correlación es estadísticamente significativa si la significancia es menor o igual a 0,05. En la tabla de correlaciones, el valor correspondiente a “r” indica el coeficiente de correlación. Cuando éste número va acompañado de un asterisco se puede afirmar que es un dato significativo. (2) Los datos de seguidores fueron recogidos tres semanas después de las elecciones legislativas (6 de abril) y pueden haber variado. En algunos casos, los grupos o perfiles pueden haber desaparecido.

lunes, 12 de abril de 2010

Porqué Juan Manuel Santos puede ganar las elecciones (y tal vez lo haga)

El problema con las olas (y con los tsunamis) es que su desvanecimiento es tan súbito como su surgimiento. En una entrada anterior de nuestro blog explicamos cómo una victoria de Antamas Mockus el 30 de mayo de 2010 era posible. En esta ocasión ofrecemos tres razones para explicar porqué Juan Manuel Santos podría ganarle al candidato del Partido Verde. La explicación se encuentra en la emoción, el contenido y el poder político y mediático. Porque la emoción es efímera y pasajera; siempre. La emoción explica en buena medida el rápido crecimiento del apoyo al Partido Verde en las redes sociales y las encuestas de opinión. Esta emoción en contextos electorales tiene dos rasgos que pueden resultar riesgosos para el Partido Verde. Es frágil y es superficial. Los ciudadanos podemos cambiar de opinión rápidamente cuando un candidato apela a nuestras emociones, sobre todo si logra sintonizarse con las del electorado. Sin embargo, los cálculos que se desprenden de la emoción pueden romperse fácilmente. Un argumento, un evento o una mala salida en medios pueden romper el encanto. Por si fuera poco, la emoción es superficial. La decisión de votar por el Partido Verde no está amarrada a contenidos profundos en la mente del ciudadano de a pie. Las expresiones de apoyo se manifiestan en deseos abstractos que no se traducen en expresiones puntuales de posiciones políticas o programáticas (1). Justificar la decisión de votar por Antanas es sencilla cuando se está frente a una marea de personas que están igual de emocionadas a mí. No resulta tan fácil cuando el interlocutor está exigiendo razones concretas. Así, la emoción es un instrumento muy útil para cautivar electores, pero el resultado es frágil y superficial. Seis semanas es tiempo suficiente para demolerla como estrategia (o fenómeno) de movilización. Porque el contenido SI importa No cabe duda que el equipo del Partido Verde ha hecho un trabajo serio y juicioso de organización de sus propuestas. Estas, sin embargo están fragmentadas y aún no se han convertido en contenido útil para las conversaciones de los electores. Acusar al cuarteto de Lucho Garzón, Enrique Peñalosa, Sergio Fajardo y Antanas Mockus de no tener propuestas claras o un plan de gobierno resulta contra intuitivo. El reto de este partido ofrecer un cuerpo coherente de las propuestas en las que están pensando y deben empezar a publicarlas, por todos los medios, de la manera más sencilla y explícita. El equipo de Antanas debe entender que la pedagogía es una forma, de un menú de cientos de opciones, de persuadir legítima y democráticamente a los ciudadanos. Deben ofrecer contenidos simplificados, sencillos y concretos que indiquen qué piensan hacer una vez lleguen al poder. El contenido fragmentado y poco claro contrasta con la oferta centralizada y simplificada que ha puesto en marcha la campaña de Juan Manuel Santos y que podría resultar en la primera de varias estocadas que puede asestarle la campaña de la U al Partido Verde. Porque tener al gobierno y a los medios del lado de uno ayuda El otro factor que podría explicar un decrecimiento paulatino de la campaña de Antanas frente a la de Santos es la estrecha relación del segundo con el gobierno de Álvaro Uribe y los medios de comunicación. No es mucho lo que puede hacer el Partido Verde al respecto. La cercanía al gobierno actual y a los medios de comunicación le permite a la campaña de Santos llegar con altos volúmenes de información a más ciudadanos por más canales. Los medios tradicionales de comunicación podrán hacer esfuerzos serios por garantizar el balance y la imparcialidad en el trato a los candidatos, pero se va haciendo claro que los medios tradicionales, en especial los que algunos han denominado oficialistas, no están muy ávidos a usar su tinta verde más de la cuenta. El valor de los nuevos medios en las estrategias políticas es innegable y esta campaña ha ofrecido testimonio de ello. Sin embargo, aún no son suficientes para competir con los medios tradicionales en la producción de volúmenes de información que le permitan a la campaña del Partido Verde a llegar de manera insistente a la mayoría de los ciudadanos para ganar una contienda a la presidencia de la República. Su cercanía a los medios tradicionales y al gobierno de turno le ofrecen a Juan Manuel Santos una oportunidad única de inundar a los ciudadanos con información. La fragilidad y la superficialidad de la emoción, el contenido fragmentado y poco claro del discurso y la fuerza del poder político y mediático de su contrincante son los retos a los que se enfrenta el Partido Verde y que explicarían una eventual victoria del partido de la U. Como están dispuestos hoy (12 de abril) las fuerzas políticas, este parece ser el escenario más probable. Las fortalezas de Santos hoy se construyen sobre las debilidades de los verdes. Los verdes tienen la iniciativa y los naranja están haciendo la tarea para sacar toda la artillería en la segunda vuelta. Muchas cosas podrán cambiar en las siguientes semanas. inventiolab investiga y comunica Juan Fernando Giraldo (1) Entiendo que el primer círculo de influencia de la campaña (jóvenes, centros urbanos, estratos 3+) sienta que las propuestas son obvias. Eso no se traduce automáticamente en contenido útil y apropiable para el ciudadano. Hay que generarlo, simplificarlo y publicarlo hasta la saciedad.

•••••••••••••••••••••••••••••••••••••

Mutz Diana et al (eds) (1996). Political Persuasion and Attitude Change. The University of Michigan Press Neuman, Russell y Marcus, George et all (eds) (2007) The Affect Effect. University of Chicago Press Price, Vincent (2005). Opinión Pública: Esfera pública y comunicación. Editorial Paidós, Barcelona. Price, Vincent (2001) Motivations, Goals, Information Search, and Memory about Political Candidates. Political Psychology, Vol. 22, No. 4. pp. 665-692 Universidad Externado de Colombia (2009). Centro de Investigación en Comunicación Política. Facultad de Comunicación Social. Comunicación Política Colombia 2008, Bogotá, febrero 25 de 2009. http://www.fortalecimientodemocratico.org/recursos/publicaciones Zaller, John (2006). The Nature and Origins of Mass Opinion. Cambridge University Press.

sábado, 10 de abril de 2010

Apartes del Artículo “Elecciones en la Red” (R. Credencial)

Era de esperarse que Internet y las redes sociales jugaran un papel novedoso en las campañas presidenciales del 2010 en Colombia. Lo que tal vez nadie se esperaba era que Antanas Mockus, al frente de un partido hasta hace unos meses desconocido, fuera el llamado a dominar este escenario de deliberación pública y mucho menos que lograra cambiar el mapa político del país usando como punta de lanza Facebook y Twitter. A propósito, la Revista Credencial publica el artículo, “Elecciones en la Red” (ver artículo completo). Compartimos en este espacio un fragmento de la publicación. Los candidatos a la Presidencia sí que conocen el poder de Internet. Por eso no han reparado gastos en aplicar lo último de la tecnología en las páginas de sus campañas. (…) Juan Fernando Giraldo, politólogo especializado en opinión pública y mercadeo político, dice: "En la comunicación viral se va más allá de la página de Internet. Eso significa que quienes apoyan a un líder se apropian de un mensaje y lo reproducen en sus redes sociales. La idea es generar repetición y volumen de información, dos rasgos cruciales para la política". Así sucedió aquí, en Colombia. Días antes de la consulta del Partido Verde, Facebook se llenó de mensajes que rezaban: "La mayoría de las personas con las que hablo me dicen que el Presidente ideal sería Mockus. Pero agregan: 'No le doy el voto porque es un voto perdido'... ¿Qué tal si todos votáramos por él? De pronto no serían votos perdidos. Si estás de acuerdo con esto, pégalo en tu estado". Y al parecer -al menos para la consulta- la estrategia funcionó. Pero el de Mockus está lejos de ser el único caso. Tal como dice Giraldo, "estamos viendo cómo, quizás por primera vez, las páginas web están yendo más allá de ser salas de prensa virtuales y se están sofisticando conectándose con las redes sociales". En estas elecciones no hay candidato cuyos mensajes no se nos aparezcan de un modo u otro cuando navegamos en Facebook o en Twitter, lo cual, asegura Giraldo, es de gran ventaja para las campañas políticas. Al fin y al cabo, mientras el número de personas que entran a la página de un candidato no es muy alto, sí lo es el de quienes se 'estrellan' con sus mensajes en las concurridísimas redes sociales. (ir al artículo completo) inventiolab investiga y comunica

martes, 6 de abril de 2010

El virus verde de Mockus: 10 x 10 pueden dar los 7

El fenómeno de Antanas Mockus en las redes sociales lo convirtió, en un par de semanas, en un serio contendor en la carrera presidencial en Colombia. Hay quienes dicen que los verdes deben salir de las redes y pasar a las calles para que el "fenómeno digital" se convierta en un "fenómeno político". El contagioso movimiento verde tal vez se convierta en un verdadero "fenómeno político" antes de salir de las redes sociales y puede llegar a convertirse en un "fenómeno electoral" sumando de diez en diez. Si usted es usuario frecuente de redes sociales, es posible que no haya podido escapar a la inundación de información que producen los seguidores del profesor Mockus en la red. Si además resulta ser uno de esos escasos ciudadanos interesados en temas políticos, es posible que toda esa información haya empezado a cambiarle la forma en la que se estaba imaginando las elecciones presidenciales del 2010 en Colombia. El fenómeno digital es incuestionable. Antanas Mockus logró en unos meses más seguidores de los que consiguió el gobernante más popular de la historia de Colombia en ocho años. Fotos, imágenes, expresiones de apoyo, manifestaciones de emoción y de ciega y efervescente alegría, transforman el flujo de información en la red en un caudal imposible de interpretar o estudiar de manera sistemática (por lo menos en tiempo real). Sin embargo, un fenómeno en redes sociales no se traduce automáticamente en un fenómeno político. Una encuesta que muestre en los próximos días (hoy es 06 de abril de 2010) que el Partido Verde, en cabeza de Antanas Mockus, ha sumado más de ocho puntos de intención de voto entre los que dicen estar dispuestos a votar, permitiría hablar de un verdadero fenómeno político, antes no. Es posible que la sola noticia del acsenso en redes sociales le permita saltar a medios tradicionales (como de hecho está ocurriendo) y lo convierta en tema central de la agenda llegando a ciudadanos menos atentos y con menos interés en tramitar sus preferencias políticas frente a una computadora. Aún siendo un fenómeno político podría estar lejos del único objetivo que debería importar: sacar suficientes votos para pasar a segunda vuelta y ganar. En este contexto, el consejo de muchos ahora es llegar a las audiencias correctas. Segmentar, clasificar, dirigir, ordenar el mensaje… Sin embargo, la estrategia que parece estar funcionando es la de motivar a los conversos a buscar zanahoriamente, entre sus amigos, familias y amigos 10 votos. Si cada converso busca 10 votos y los consigue, no importa si el movimiento es visible para las redes sociales o medios los medios tradicionales. Si cada verde habla con 100 para convencer a diez, no importa si los candidatos en la contienda espabilan y reaccionan con un mensaje defensivo o no. Si cada converso busca esos diez votos, la campaña e Mockus, no solo habrá logrado sacar de las redes sociales virtuales la emoción, sino que la habrá llevado a la intimidad de las relaciones personales de cada colombiano que se ha pintado de verde. Desde las redes sociales, con los jóvenes y las ciudades con actitud de victoria, tal vez el profesor Mockus y su equipo nos den una inesperada sorpresa coloreándonos de verde de diez en diez. Juan Fernando Giraldo inventiolab investiga y comunica