miércoles, 5 de mayo de 2010

Campañas 2.0: realidad política “offline”


Columna de opinión publicada en el periódico del Parlamento Andino, “El Cóndor” para su edición de abril de 2010.

Todos sabíamos que tendríamos una campaña electoral corta, pero pocos nos imaginamos que fuera a ser tan emocionante. Seguramente, los asesores de los candidatos estaban preparados para incluir a las redes sociales en las estrategias de campaña, pero tal vez ninguno estaba preparado para la sorpresa que nos darían cientos de miles de colombianos desde las redes sociales.


Cuando empe
zó la campaña electoral, estas redes ya eran una realidad. A finales del 2009 Colombia era, junto con Brasil, el país de América Latina en donde crecían con más rapidez. Según datos de la firma Indexcol, más de 20 millones de colombianos tenían acceso a internet, unos 8 millones eran de usuarios de Facebook y por lo menos 100,000 lo eran de Twitter.


Pero esto ya lo sabíamos. Hagamos memoria: Ya habíamos sido testigos de una gran marcha global y multitudinaria convocada desde las redes sociales por ciudadanos del común para rechazar a las FARC y ya sabíamos que las cámaras de CityTV podían encontrar en YouTube audiencias globales y un tanto implacables (gracias al señor del tapabocas).


Tampoco era nuevo su uso para asuntos políticos. Según un estudio de la Universidad Externado del 2008, el 72% de los colombianos activos en redes sociales las usaban para expresar opiniones y otro 47% para movilizar a otros en torno a alguna causa. Sergio Fajardo y Piedad Córdoba ofrecen buenos ejemplos del uso de YouTube, Facebook y Twitter para conectarse con sus seguidores desde hace un tiempo.

Las redes sociales parecen servir para hacer política, sin embargo, las campañas legislativas de marzo pasado no nos sirvieron como termómetro para comprender cómo usarlas para buscar votos. Datos de inventio•lab muestran que hubo de todo: desde una Arleth Patricia Casado con 250 seguidores en Facebook y más de 111,000 votos, hasta un Juan Felipe Campuzano, quien pese a estar en el top 3 de candidatos con mayor número de seguidores, obtuvo 11,000 votos, que no alcanzan para obtener una curul en el senado.


Si ya sabíamos todo esto, ¿cuál es la novedad de la actual campaña presidencial?


Lo notable de esta contienda electoral, y del avance inesperado de la campaña de Antanas Mockus, consiste en la velocidad y el volumen del crecimiento de sus seguidores en la red, su rápida transición al mundo fuera de línea (offline) y la autonomía del movimiento.


En materia de seguidores, para usar el lenguaje de las redes, Antanas Mockus pasó de tener el número de seguidores que tenía David Murcia, a igualar a Nelson Mandela y el Discovery Channel en pocas semanas. Al ritmo actual es posible que supere a reconocidas estrellas como Juanes o la banda de rock Kiss antes del 30 de mayo. La velocidad del crecimiento y el volumen de internautas que lo apoyan con ‘clics’, lo hacen un fenómeno único y sin precedentes en la política Colombiana.

Sus contendores lo vieron en su momento como un fenómeno propio de las redes sociales y restringido a éstas: jóvenes y estudiantes en centros urbanos. Las encuestas, sin embargo, demostraron que el fenómeno había desbordado la red. En pocas semanas, la intención de voto por Antanas creció más de 15%. Esto demostró que también en Colombia, una conexión emocional puede convertir un movimiento digital en un fenómeno político real. Ser noticia, por supuesto, ayuda.

El interés autónomo y el deseo de participar de un amplio grupo de ciudadanos es el más interesante de los fenómenos de estas campañas. Las posiciones, los videos, la publicidad, las imágenes, las ideas y buena parte del contenido de campaña son generados por los usuarios. Las mejores ideas no las están lanzando famosos publicistas sino una enorme y activa red de ciudadanos. Nadie los está guiando, los seguidores están llegando, opinando, convenciendo y compartiendo sus ideas con los demás.


La pregunta central se mantiene, ¿logrará Antanas convertir a sus seguidores en electores? No tenemos forma de saber qué campaña electoral resultará victoriosa en las urnas. Pero la campaña del naciente Partido Verde nos permitió ver con nitidez que el potencial de movilización y autonomía de la expresión ciudadana que ofrecen las redes sociales está ahí. Sin duda seguiremos viendo nuevas y variadas manifestaciones de colombianos debatiendo y ejerciendo ciudadanía desde la red con un impacto en la política “offline”.


inventiolab investiga y comunica
Juan Fernando Giraldo

Fecha original: 18 de abril de 2010

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